Estuvimos 4 días en Milán y tuvimos la oportunidad de probar varios restaurantes y locales en los que pedimos, desde un plato de pasta fresca hecho al momento hasta panzerotti recién salidos del horno, perfectos para picar algo rápido y seguir viendo la ciudad.
¿Vas a estar poco tiempo y no sabes dónde comer en Milán? No te preocupes, en el post de hoy te dejamos algunos de nuestros sitios favoritos para disfrutar de su gastronomía a un precio muy razonable. Toma nota, porque merecen la pena.
¡Toma asiento y a comer!
Ristorante da Oscar
Uno de los lugares que teníamos apuntados para comer en Milán era el Ristorante da Oscar en la Via Lazzaro Palazzi y como no vimos mucha gente esperando y los platos que servían tenían buena pinta, decidimos esperar.
En menos de quince minutos ya estábamos sentados en una mesa de la terraza y de la carta elegimos tagliatelle ai funghi porcini y gnocchi al gorgonzola, que estaban muy cremosos. Además, nos trajeron una cesta con pan y grissini que estaba incluido en el precio. Las raciones son bastante grandes por lo que te aseguramos que no te quedarás con hambre.
¿Qué tal de precio? Para la calidad que tenía la comida y lo bien que nos atendieron, lo que pagamos nos pareció bastante razonable para ser Milán.
Dirección: Via Lazzaro Palazzi, 4
Horario: Lunes de 19 a 23 horas. De Martes a Sábado de 12:30 a 23 horas. Domingo cerrado
Osteria da Fortunata
Cuando fuimos a visitar el colorido barrio de Brera, teníamos claro que íbamos a comer en este restaurante situado en Via Fiori Chiari. Nos habían hablado bien de la Osteria da Fortunata y de su pasta carbonara, por lo que quisimos comprobar si estaba tan rica como decían.
Fuimos sin reserva y aunque tuvimos que esperar unos 20 minutos en la cola, los aprovechamos para ver cómo preparaban la pasta a mano a través de la ventana que tienen junto a la terraza. El tiempo se nos pasó volando y cuando quisimos darnos cuenta, estábamos sentados pidiendo la comida.
Probamos la carbonara y una strozzapreti con alcachofas que estaban increíbles. Cuando nos sirvieron los platos, nos pareció que las raciones eran pequeñas, pero que no te engañe la vista, porque acabarás lleno, como nosotros.
Al terminar, pedimos la cuenta y lo que hizo el camarero fue muy curioso. Arrancó un trozo del mantel de papel donde apuntó el número de mesa y con eso fuimos a pagar a la caja que está junto a la puerta.
Dirección: Via del Pellegrino, 11
Horario: Todos los días, de 12 del mediodía a 1 de la noche
Miscusi
Tras estar un día viendo Verona llegamos con hambre a Milán y buscando un sitio cerca para cenar, encontramos el restaurante Miscusi a 4 minutos andando de la estación Milano Centrale.
Situado en la Plaza S. Camillo de Lellis, su especialidad es la pasta fresca y después de ver toda la carta, nos decidimos por el plato Lilly que tenía espaguetis con tomate, albóndigas y albahaca y también pedimos ligure, que consiste en un plato de pansoti de ricotta y espinacas que son parecidos a los raviolis, con pesto, albahaca y queso Grana Padano. Ambos platos de pasta estaban bien cocinados, con el punto al dente perfecto.
En nuestra opinión la calidad de la pasta no es tan alta como en otros sitios, pero es bastante decente, todos los camareros fueron muy amables, la comida no tardó demasiado y además no cobran el coperto.
Dirección: Piazza S. Camillo de Lellis
Horario: Todos los días de 11:30 de la mañana a 23 horas
Panzerotti Luini
Después de visitar el Duomo de Milán y subir el porrón de escaleras para ver las terrazas, queríamos tomar algo ligero para reponer fuerzas y seguir viendo la ciudad.
A pocos pasos de la catedral, en Via Santa Radegonda está el pequeño local de Panzerotti Luini que vende una especie de mini bocadillos de masa de pizza rellenos de ingredientes salados o dulces, que nos recordaron a las empanadillas y los puedes elegir al horno o fritos.
Nosotros pedimos dos fritos, uno de tomate y mozzarella y el otro de prosciutto con mozzarella y para compartir, uno al horno de ricotta con espinacas. Los tres estaban recién hechos, nada grasientos y tenían mucho relleno.
Si al llegar ves que hay mucha cola, no te preocupes porque va bastante rápido ya que solo puedes pedirlos para llevar y no hay sitio para sentarse.
Dirección: Via Santa Radegonda, 16
Horario: De lunes a sábado, de 10 de la mañana a 20 horas
Panini De Santis
Camino del Castelo Sforzesco, en la calle Corso Magenta pasamos por esta panineria y nos llevamos un par de bocadillos para comerlos en el Parque Sempione junto al castillo.
El local de Panini De Santis es pequeñito, con 5 mesas y varios taburetes junto a la barra. Lo más curioso del local es que está decorado con fotos firmadas de famosos que han pasado por allí, entre ellos Pavarotti.
Como la carta tiene más de 40 combinaciones diferentes, nos dejamos aconsejar y pedimos uno de los bocadillos más populares, el panino Ronny que lleva jamón de Parma, queso brie, mozzarella, crema de trufa blanca y un toque de limón y pimienta. Se notaba que los ingredientes eran frescos y estaba para chuparse los dedos.
TIP: Tienes otro muy cerca del Duomo de Milán, en la Via Santa Radegonda, 3.
Dirección: Corso Magenta, 9
Horario. Todos los días de 11 de la mañana a 23 horas
All’Antico Vinaio
El restaurante All’Antico Vinaio ya lo conocíamos de Verona y Florencia así que, nos pareció una idea magnifica comprar un par de bocadillos antes de coger el tren al aeropuerto ya que está al lado de la estación central de Milán, en la Plaza Luigi di Savoia.
Al haber estado varias veces, volvimos a pedir uno de nuestros favoritos, el bocadillo Babbo, que tiene porchetta y crema de N’duja. Son de un tamaño bastante grande, por lo que como siempre, les pedimos que nos lo cortaran por la mitad para compartirlo y poder comérnoslo sin “pringarnos” demasiado.
TIP: Hay más locales repartidos por todo Milán, el más céntrico a dos pasos de la Plaza del Duomo en la via Orefici.
Dirección: Plaza Luigi di Savoia
Horario: Todos los días de 10 de la mañana a 22 horas
Gelateria LatteNeve
Ya que estamos en Italia, no puede faltar un buen gelato y en Milán de los que probamos, nuestro favorito fue el de la Gelateria LatteNeve que descubrimos cuando íbamos de camino al barrio de Navigli.
La heladería es muy pequeña y no tiene sitio para sentarse, así que compramos un helado de chocolate negro con avellana y otro de pistacho con fresa y lo fuimos comiendo de camino a los canales de Navigli.
Las combinaciones de sabores que elegimos nos gustaron, pero si tenemos que elegir un sabor, los ganadores son el chocolate negro y el pistacho. Tienen mucha variedad, incluyendo opciones veganas y sin gluten.
Si te ha entrado ganas de ir cuando viajes a Milán, esta gelateria tradicional la encontrarás en la Via Vigevano, a unos 5 minutos a pie de la estación de Porta Genova.
Dirección: Via Vigevano, 27
Horario: Todos los días de 12:45 a 23:30 horas.
Mapa de los mejores lugares donde comer en Milán
Te dejamos un mapa con el sitio exacto donde se encuentran cada uno de los restaurantes o locales que te hemos estado enseñando en este post para que no tengas problemas en encontrarlos.
Esperamos que estos restaurantes te ayuden a saborear la buena gastronomía italiana. Saludos viajeros.







