Si te gustan los pueblos medievales y buscas una escapada de relax para desconectar de la rutina, Belmonte es un destino perfecto. Con esta guía podrás conocer todo lo que puedes ver en un día y recorrer sus lugares más interesantes sin perderte nada.

Situado a una hora en coche de la ciudad de Cuenca y un poco más lejos de la monumental Toledo, este tranquilo pueblo castellano-manchego te sorprenderá desde el primer momento con su imponente castillo, una fortaleza muy bien conservada que te permite viajar en el tiempo desde el siglo XV hasta el siglo XIX. Su casco histórico también merece una visita: casas señoriales, antiguas puertas de la muralla que un día protegieron Belmonte y una impresionante colegiata gótica cuyo interior no te dejará indiferente.

Lo mejor es que es un pueblo pequeño y muy cómodo de recorrer a pie, así que podrás disfrutar de todos sus rincones sin prisas y a tu ritmo.

Castillo de Belmonte

Empezamos nuestro día subiendo a la parte más alta donde se encuentra el Castillo de Belmonte, mandado construir en 1456 por Don Juan Pacheco que fue el primer marqués de Villena. Cuatro siglos más tarde, la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III, lo restauró y le dio ese aspecto palaciego que conserva hoy.

vista exterior del castillo de belmonte el lugar mas importante para ver durante un dia en el pueblo de belmonte

Como ya teníamos la entrada al castillo de Belmonte (10€ por persona), antes de empezar la visita nos descargamos la audioguía mediante un código QR que hay junto a la taquilla. Nos pareció muy completa ya que explica con mucho detalle tanto la historia del castillo como lo que hay en cada sala.

Lo primero que recorrimos fue el patio de armas, rodeado por dos edificios de ladrillo rojo y por la Torre del Homenaje. En esta zona, vimos un vídeo sobre la historia del castillo narrado por Juana la Beltraneja y Eugenia de Montijo, entramos en la armería para ver las réplicas de armas y armaduras de la segunda mitad del siglo XV y bajamos a las mazmorras donde están las celdas. Eso sí, un consejo que te damos es que lleves una linterna (la del móvil está bien) ya que está muy oscuro y puedes tropezar en las escaleras.

TIP: Recórrelas hasta el fondo que te espera una sorpresa…

armeria en el interior del castillo de belmonte

Continuamos la visita a la fortaleza subiendo por la escalera principal situada junto a la taberna y llegamos a la primera planta para ver las salas del palacio medieval, que recrean la vida cotidiana del siglo XV. Nuestras zonas favoritas fueron el Salón de Embajadores, con un techo espectacular y ventanas rodeadas de piedra tallada, la alcoba señorial y las letrinas.

Al subir a la segunda planta, pasamos “sigilosamente” del siglo XV al XIX ya que aquí se encuentran las estancias de la emperatriz Eugenia de Montijo. No te pierdas el dormitorio, el salón y su vestidor con una bañera situada junto a la chimenea.

No te vayas del castillo sin subir al Adarve, ver sus siete torres y disfrutar de unas vistas fantásticas del pueblo de Belmonte y del patio de armas desde arriba. Para salir, puedes hacerlo por las salas del castillo o como nosotros y bajar desde la torre 1 por la escalera de caracol que te llevará directamente al patio de armas.

TIP: El castillo de Belmonte tiene parking gratuito justo al lado de la entrada. No está asfaltado y tiene algunas piedras, por lo que te recomendamos ir con cuidado.

Trebuchet Park

Después de visitar el Castillo de Belmonte bajamos a conocer Trebuchet Park, considerado el mayor parque de máquinas de asedio a escala real del mundo, utilizadas entre los siglos V y XV.

trebuchet park parque de maquinas de asedio en belmonte

Situado en la parte trasera del castillo, solo puedes entrar a este parque desde dentro del recinto. Siguiendo las indicaciones (no tiene pérdida), encontrarás una puerta de hierro. Al cruzarla, gira a la izquierda y baja por unas escaleras por las que hay que tener un poco de cuidado ya que son bastante empinadas y resbaladizas.

La audioguía del castillo también incluye el recorrido por Trebuchet Park por lo que nos vino muy bien para entender cómo funcionaba cada una de las 40 máquinas que hay expuestas y para qué se utilizaban.

Nosotros hicimos la visita por libre, pero el primer fin de semana de cada mes hay una visita guiada con una demostración del disparo de un trabuco de contrapeso gigante, capaz de lanzar proyectiles de más de 30 kilos. Tiene que ser una experiencia impresionante, así que no te la pierdas si coincide con tu visita.

Puerta De Chinchilla

Acabada la visita del castillo, bajamos por la calle Eugenia de Montijo y entramos al casco histórico de Belmonte por la Puerta de Chinchilla, la más antigua y la mejor conservada de las cinco que formaban parte de la antigua muralla. ¿Sabías que por ella entraron los Reyes Católicos en 1488 camino del castillo?

vista general de la puerta de chinchilla la mas antigua de belmonte

Nada más acercarte, seguro que te van a llamar la atención sus dos grandes torreones redondos que le dan un aspecto imponente. Cuando pasamos por debajo, en el otro lado nos fijamos en la parte de arriba y vimos los restos de una capilla del siglo XVIII, construida para proteger a los viajeros que llegaban al cruce de caminos.

Plaza del Pilar

Entrando por la Puerta de Chinchilla, la calle nos llevó directamente a la Plaza del Pilar, una de las plazas más grandes de Belmonte y con unas vistas al castillo increíbles.

ana y victor del blog verviajando en la plaza del pilar de belmonte

La Plaza del Pilar debe su nombre a los dos pilares que hay situados en los lados, uno de agua dulce junto al antiguo convento de los Franciscanos y otro de agua salobre en el lado opuesto, al que se accede por una rampa y que servía como abrevadero para el ganado. Nos acercamos a verlos y aunque son curiosos, ninguno tiene ya agua.

En el pasado aquí se celebraban ferias y el mercado y en la actualidad, la Plaza del Pilar es un sitio tranquilo con árboles y bancos donde descansar un rato.

TIP VIAJERO: Si vienes a Belmonte en coche, es un buen lugar para aparcar gratis y continuar tu visita a pie.

Convento de los Franciscanos

Situado junto a la Plaza del Pilar, el antiguo Convento de los Franciscanos fue mandado a construir en 1456 por el primer Marqués de Villena, sobre los restos de la antigua ermita de Santa Ana.

exterior del convento de los franciscanos

Los franciscanos lo habitaron varios siglos hasta que pasó a manos de la orden de los Trinitarios, que vivió allí hasta los años 70. Actualmente, parte del antiguo convento funciona como centro de salud, mientras que en la iglesia todavía se celebran misas.

Colegiata de San Bartolomé

A solo 5 minutos a pie del convento, subiendo por la calle de San Andrés (bastante empinada, por cierto), nos encontramos con la imponente Colegiata de San Bartolomé, uno de los monumentos más importantes que ver en el pueblo.

interior de la colegiata de san bartolome uno de los imprescindibles para ver en belmonte (cuenca) en un dia

Nada más entrar, fuimos por uno de los laterales hasta el altar mayor, donde vimos los sepulcros de los padres y abuelos del Marqués de Villena. Justo enfrente está la sillería del coro historiado más antiguo de España, que tiene un bonito órgano en uno de sus laterales.

No te vayas sin ver la pila bautismal donde fue bautizado el poeta Fray Luis de León que está en la Capilla del Bautismo, junto a la puerta de entrada y las otras capillas cuyas rejas se abren con un sensor, algo que nos pareció muy curioso.

Llegamos unos quince minutos antes de que cerrasen, pero aun así pudimos recorrer las tres naves de la colegiata con tranquilidad. Fue una experiencia única ya que, al estar completamente solos, pudimos disfrutar del silencio que había y la luz que entraba por las vidrieras.

TIP: Para visitar la colegiata de San Bartolomé tienes que pagar una pequeña entrada de 2,5€ que puedes hacer en efectivo o con tarjeta.

Palacio del Infante D. Juan Manuel

Al lado de la Colegiata se encuentra el Palacio del Infante Don Juan Manuel, la primera fortaleza de Belmonte y donde nació el primer Marqués de Villena. Su hijo transformó el palacio en convento donándoselo a las monjas dominicas quienes lo habitaron hasta los años 60.

entradda del hotel palacio del infante don juan manuel en belmonte

Tras varios años cerrado, el edificio fue restaurado y hoy en día es el Hotel Palacio del Infante Don Juan Manuel, conservando parte de la estructura original. Entramos hasta la zona de recepción y desde allí, pudimos ver algunos restos del antiguo palacio a través de unas cristaleras. Nos habría encantado ver también el patio central, pero el acceso está reservado exclusivamente para los huéspedes del hotel.

Aun así, merece la pena verlo, aunque sea solo para asomarse a la entrada y conocer un poco más de la historia medieval de Belmonte.

Casa natal de Fray Luis de León

Bajando hacia el centro del pueblo encontramos la casa donde nació Fray Luis de León en 1527.

parte de afuera de la casa natal de fray luis de leon en belmonte

A primera vista, parece una casa más del casco antiguo si no fuera por la placa de piedra en la fachada que marca el nacimiento del célebre escritor y justo debajo, una pequeña escultura de metal que representa a Fray Luis de León.

La casa es de propiedad privada por lo que no se puede acceder al interior. Si tienes curiosidad de verla, se encuentra en el número 6 de la calle Fray Luis de León. La verdad es que el nombre de la calle no podría ser más oportuno.

Puerta de Toledo (Arco de la Virgen de la Estrella)

Callejeando por el centro urbano llegamos a la Puerta de Toledo, una de las 3 puertas que aún se conservan de la antigua muralla que rodeaba la villa de Belmonte. Es un lugar muy fotogénico y uno de los rincones con más historia del casco antiguo.

puerta de toledo arco de la virgen de la estrella belmonte

A la Puerta de Toledo también se la conoce como Arco de la Virgen de la Estrella por la pequeña imagen de la Virgen de la Estrella situada sobre el arco. Su nombre viene porque hace siglos, fuera de las murallas, había una judería y frente a la puerta, posiblemente estuvo la sinagoga.

En el lado derecho del arco vimos unas escaleras que iban hacia el altar por las que subimos, pero al llegar arriba nos encontramos el acceso cerrado.

Puerta de Almudí

Siguiendo nuestra ruta, desde el Arco de la Estrella llegamos a la Plaza Adolfo Suárez, donde se encuentra la Puerta de Almudí, actualmente conocida como el Arco del Cristo de los Ausentes.

vista frontal de la puerta de almudi

Es otra de las antiguas puertas de acceso a la villa de Belmonte y recibe su nombre por estar situada junto al antiguo pósito de Almudí, el lugar donde antiguamente se compraba y vendía el trigo.

En la actualidad el pósito está cerrado y la parte más interesante de la Puerta de Almudí está en el otro lado. Cuando pases por ella, mira hacia la parte superior y verás la imagen de bronce del Cristo de los Ausentes.

Casa-Museo Bellomonte

Para llegar a la última parada de esta ruta a pie de un día por Belmonte, solo tienes que caminar unos metros desde la Puerta de Almudí hasta el número 20 de la calle Lucas Parra, donde está situada la Casa Museo Bellomonte.

vista de la casa museo bellomonte

Esta casa de dos plantas es una recreación de una imprenta de la segunda mitad del siglo XV, realizada por la Asociación Local de Recreación Histórica. En la planta baja se encuentra el taller de la imprenta y el acceso a la bodega-almacén, mientras que en la planta de arriba podrás ver la vivienda del impresor con el salón y los dormitorios.

Si quieres conocer la Casa Museo Bellomonte, es importante que sepas que las visitas se realizan exclusivamente con cita previa contactando con algún miembro de la asociación, que también te acompañará durante todo el recorrido. No hay un precio fijo ya que el coste es la voluntad.

Molinos de Belmonte

Otro lugar interesante que puedes añadir a tu ruta son los molinos de viento de Belmonte, unos auténticos “gigantes” manchegos que recuerdan al paisaje del Quijote. El pueblo tiene seis molinos, tres muy cerca del centro urbano y otros tres situados no muy lejos del castillo.

vista de uno de los molinos de viento de belmonte

Estos molinos son del siglo XVI y a diferencia de otros molinos de La Mancha, que suelen estar pintados de blanco, los de Belmonte destacan por su empedrado exterior, lo que les da un aspecto más rústico y diferente.

Los que mejores vistas tienen y los más fáciles de llegar son los que están a un paseo corto desde la Colegiata de San Bartolomé. Si prefieres subir en coche, desde la Plaza del Pilar llegamos a ellos por la calle San Isidro.

Mapa de la ruta de un día por Belmonte

Te dejamos un mapa interactivo en el que puedes encontrar con más facilidad cada uno de los lugares que te hemos estado enseñando.

Dónde dormir en Belmonte

Si estás recorriendo Castilla-La Mancha o simplemente quieres pasar unos días tranquilos en Belmonte, te dejamos un par de recomendaciones que pueden encajarte perfectamente si buscas comodidad y buena ubicación.

Hotel Palacio Buenavista

El hotel Palacio Buenavista es una de las opciones más populares para dormir en Belmonte, al estar en pleno casco histórico junto a la Colegiata. Podrás recorrer el pueblo a pie y olvidarte del coche ya que tienen parking privado gratuito.

Ubicado en un palacio del siglo XVI, cuenta con un bonito patio castellano decorado con sofás amplios y muy cómodos donde puedes relajarte. Las habitaciones, aunque sencillas, son acogedoras, con baño privado y algunas tienen vistas al castillo.

Si disfrutas del desayuno tanto como nosotros, su buffet no te va a decepcionar: bollería artesanal, pan de horno de leña, zumo de naranja natural, café y mucho más. Perfecto para empezar la mañana con energía antes de seguir visitando el pueblo.

Apartamentos La Casa de la Vieja

Si viajas en familia o con amigos y buscas un alojamiento céntrico que tenga todas las comodidades como si estuvieras en tu casa, creemos que los Apartamentos rurales La Casa de la Vieja pueden ser una buena opción. Puedes elegir entre un apartamento para dos o cuatro personas y una casa de dos plantas con cinco dormitorios.

En cada habitación hay cafetera con cápsulas de café, bollería y agua mineral en la mini nevera. Además, hay una cocina compartida entre los 3 apartamentos que puedes usar si te apetece hacer algo rápido de comer.

TIP: No disponen de parking, pero se puede aparcar fácilmente y gratis delante de la puerta.

Dónde comer en Belmonte

Belmonte no solo es famoso por su castillo y su casco histórico, también tiene varios restaurantes donde podrás probar platos típicos de La Mancha con productos locales y frescos.
Te dejamos a continuación el sitio donde comimos nosotros.

Restaurante La Muralla

En la calle Osa de la Vega, muy cerca de la Puerta de Chinchilla, encontramos este restaurante de estilo rústico y después de ver que entre semana tenían menú del día a buen precio, decidimos entrar a probarlo.

Tras leer el menú que tenía cuatro entrantes y tres platos principales a elegir, de todo lo que comimos nos quedamos sin duda con la ensalada de queso de cabra, el solomillo de Orza con Ajo Pimiento y de postre, el pan de Calatrava casero con helado de turrón. Estaba todo muy bueno y las raciones son lo suficientemente grandes para no quedarte con hambre.

Aunque el local es grande, es un restaurante muy popular entre los lugareños, por lo que te recomendamos reservar, especialmente si vas en días festivos o fines de semana. También tienen una terraza estupenda, perfecta para comer al aire libre cuando hace buen tiempo.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a conocer mejor este bonito pueblo y después de verlo, nos cuentes tu experiencia en los comentarios. Saludos viajeros.